¿Cómo tratar a mis subordinados de forma asertiva y efectiva? 8 reglas para lograrlo
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¿Cómo tratar a mis subordinados de forma asertiva y efectiva? 8 reglas para lograrlo


Cuando tenemos un cargo mayor, siempre surge la pregunta de cómo tratar a mis subordinados de forma asertiva y efectiva. Lógralo con estas 8 reglas.

En esta ocasión te contaremos algunas estrategias para tratar correctamente a tus subordinados, motivarlos y mantenerlos productivos y contentos.

Te contaremos la diferencia entre un jefe y un líder, y la razón de que cada uno obtenga resultados tan distintos con sus empleados o subordinados.

Usa la psicología a tu favor para obtener los mejores resultados con tus trabajadores o en cualquier actividad que dirijas.

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8 reglas para tratar a tus subordinados efectivamente

1. Equilibrar tu objetivo laboral con la empatía a tus empleados

Cuando estás a cargo, desde luego que debes tener presente tu objetivo laboral, pero no puedes pasar por alto la empatía hacia tus empelados.

Después de todo, la empresa la hacen todos los trabajadores, desde el puesto más bajo hasta el más alto. Encuentra el equilibrio entre ser una figura autoritaria o alguien muy suave.

Si tienes un grupo de subordinados a los cuales guiar por el camino a la productividad que quieres alcanzar, entonces es tu deber propiciar las mejores condiciones para que tus subordinados trabajen contentos y sean más productivos.


2. Hacerlos sentir parte de un mismo fin

Es importante que les hagas sentir que desde ahora pertenecen a un mismo fin, son parte de un grupo que los aprecia y con el que comparten ideales y juntos conseguirán un mismo fin.

Independientemente de la empresa o negocio, una buena estrategia de manejo e integración de personal, es trabajar como un equipo unido en búsqueda de conseguir un mismo objetivo del cual todos se beneficiarán.

La integración entre tú y todos los trabajadores es imprescindible, así se genera un mejor ambiente laboral y el estado de ánimo de los trabajadores se mantiene estable y feliz.


3. Darle la importancia necesaria al trabajo de cada empleado

Con puestos tan variados o a veces tan similares, es vital que cada trabajador se sienta valorado, que su trabajo tiene un valor importante para la empresa.

Si los subordinados sienten que no son importantes, que da igual si hacen o no su trabajo, entonces se encuentran realizando una tarea sin sentido y sin valor para ellos mismos.

En la mayoría de los casos les hace sentirse frustrados e insatisfechos, lo que a la larga desencadenará en baja productividad y mala actitud.

Hazle notar a cada uno de tus trabajadores que como todos son parte de un mismo sistema, todos y cada uno son importantes, aun si realizan actividades similares.

Un buen ejemplo es nuestro cuerpo, todos y cada uno de los órganos son cruciales para mantener la salud integral del cuerpo. Y ocurre lo mismo con los subordinados que tienes a tu cargo.


4. Mantenerlos motivados como equipo

Adam Smith, el padre de la Economía Moderna, sostiene que los trabajadores felices son más productivos, ¿por qué crees tú que grandes empresas como Google o Apple dan tantas atenciones a los espacios de trabajo de sus empleados?

Obviamente es para generar constantemente satisfacción y mantener un buen nivel de motivación hacia el trabajo que están realizando.

Al final de todo, la empresa y sus titulares son quienes más beneficiados se ven por el simple hecho de tratar bien a sus subordinados y darles recompensas anuales o semestrales.

Si tus subordinados se mantienen motivados y felices con la labor que están realizando bajo tu cargo, entonces su producción se incrementa y con ellos tu buena gestión.

Habla con tus subordinados sobre las fortalezas y debilidades del equipo, sé su coach, ayúdalos a mejorar, analiza cómo puedes apoyarlos y qué estrategias usarás para hablar con ellos y motivarlos en vez de reprenderlos o bajarles la moral.


5. Promover un clima laboral saludable

Miles de personas han declarado en varias encuestas, que estarían dispuestos a trabajar en un sitio con un buen clima laboral, aunque les pagaran menos que un trabajo donde el clima laboral es horrendo.

Por lo tanto, y al igual que el nuevo Marketing, la clave está en la experiencia del usuario, traducido en el trato con tus subordinados, es recordar ante todo que son personas, no máquinas.

Promover un clima laboral es saludable en todos los sentidos, para ti como supervisor o encargado, para la empresa en cuanto a productividad, y para los empleados y su calidad de vida y de satisfacción con su empleo.

Desde luego, también es saludable para el organismo, ya que los altos niveles de cortisol generados por el estrés, afectan considerablemente la salud y estado de ánimo de una persona y con ella su productividad y creatividad.


6. Tratar a tus subordinados siempre con respeto y dignidad

Es una clave fundamental para el buen trato con tus subordinados, toma en cuenta ante todo que primero son personas antes que trabajadores. Ponte en su lugar, mientras fuiste empleado o subordinado de alguien más seguro siempre quisiste o te gustaba que te trataran con respeto y dignidad.

Es decir, la forma en cómo se establece la relación jefe y trabajador, la forma en cómo te hablan, cómo se dirigen a ti; si son tratados con empatía y humanismo.

Jefe

Un jefe es aquella persona que tiene a su cargo subordinados y les impone un trabajo a realizar; a él no le importa el estado de ánimo o situaciones personales que sus trabajadores enfrenten, solo le interesa ver resultados.

Un jefe no es una persona precisamente inspiradora, en realidad prefiere infundir miedo y ser tratado con distancia y superioridad.

No es capaz de motivar a su equipo de forma asertiva y efectiva, se agobia por los malos resultados de su equipo, pero no sabe direccionarlos, grita, se desespera y amenaza con despedir personal si las cosas no mejoran o el trabajo no está listo para la fecha de entrega.

Líder

Un líder en cambio, es la persona al frente del grupo que está ahí porque sabe cómo se hacen las cosas y hace parte de ellas. Los líderes son inspiradores, enseñan con el ejemplo, se ganan el respeto de los demás de forma natural.

Son empáticos con sus trabajadores, saben identificar cuando un empleado no está bien de salud o emocionalmente, se acercan para hablar y saber si pueden apoyarlos de alguna forma.

Saben motivar a su equipo de forma que todos acepten la productividad como un reto personal, de forma divertida y de crecimiento profesional.


8. Ser un espíritu inspirador y supervisor

Tu trabajo estando al frente de un grupo de subordinados es ser un espíritu que los inspire a esforzarse más, a comprometerse con la empresa y su trabajo, pero también que los supervise, que los guíe si ve que se están desviando del objetivo, de una forma asertiva.

Si logras encontrar este equilibrio, habrás encontrado la fórmula de cómo tratar a tus subordinados.


Esperamos que estas reglas para tratar a tus subordinados efectivamente te sean de ayuda, si te han gustado, ¡compártelas!